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Lo que te deben

Política de cookies

Aquí no hay letra pequeña. Hasta que contestas al aviso, en tu equipo no se escribe ni se lee nada nuestro y no se carga ninguna herramienta de medición. Decir que no cuesta exactamente lo mismo que decir que sí: una pulsación, en el mismo sitio y con el mismo botón.

Tu decisión

Tu decisión vive en este navegador. En cuanto la leamos aparecerá aquí, y puedes cambiarla con los botones de abajo.

2. Qué se guarda, para qué, cuánto dura y quién lo trata

Esta es la lista entera. Las tres primeras filas solo existen si tú las creas: la primera, al contestar; la segunda, si dices que sí; la tercera, si escribes en un formulario.

Qué se usaPara quéCuánto duraQuién lo trata
Tu respuesta a esta preguntaNo volver a preguntarte en cada página24 mesesSolo nosotros
La etiqueta del enlace por el que llegasteSaber qué canal trae a la gente y quién compraHasta cerrar la pestañaSolo nosotros
Lo que escribes en los formulariosNo hacerte reescribirloHasta que lo borras túNadie: no sale de tu navegador
La medición de audiencia, que no guarda nada en tu equipoContar visitas y cuatro momentos del recorridoEl identificador de cada visita caduca a las 24 horasVercel, por encargo nuestro
Las cookies de Google Ads, solo si aceptasMedir si un anuncio nuestro acabó en diagnóstico o compraSegún los plazos que fija GoogleGoogle (Google Ireland/LLC)
Las cookies de la pasarela de pagoQue el pago funcione y sea seguroLo que fije StripeStripe, en su dominio
Una cookie del modo de demostraciónReconocer una demostración interna del producto8 horasSolo nosotros

3. Nada se enciende antes de que contestes

Mientras no contestes, el sitio no carga la herramienta de medición, no envía ningún suceso y no guarda la etiqueta del enlace por el que llegaste. No es que se cargue y se quede callada: no se carga. Es lo que exige el artículo 22.2 de la Ley 34/2002, que pide el consentimiento antes de usar el almacenamiento de tu equipo, y no después.

Y no pasa nada por no contestar. El diagnóstico gratuito funciona igual, se puede terminar entero y, si tu caso da derecho a indemnización, se puede comprar el kit sin haber aceptado nada. Lo único que perdemos nosotros es saber de dónde vino tu visita.

4. Cómo aceptar, cómo rechazar y cómo cambiar de idea

En la primera visita verás un aviso con dos botones del mismo tamaño y del mismo color: «Rechazar» y «Aceptar». Los dos están al mismo nivel y en el mismo sitio, y cualquiera de los dos cierra el asunto con una sola pulsación. No hay un tercer botón que haya que atravesar ni un enlace escondido para decir que no.

Para cambiar de idea, entra en esta página desde el enlace «Cookies» que hay en el pie de todas las páginas del sitio y pulsa el otro botón. Al retirar el permiso apagamos la medición y borramos de tu navegador la etiqueta del enlace por el que llegaste: no tienes que ir a limpiar nada a mano.

También puedes borrar o bloquear el almacenamiento de este sitio desde las opciones de tu navegador, en la sección de datos de sitios web. Si lo haces, volverás a ver el aviso.

5. Qué se mide si dices que sí

La herramienta de medición es la de Vercel, y se eligió porque no instala cookies ni guarda nada en tu dispositivo: identifica cada visita con un valor derivado de la propia petición que caduca a las 24 horas, de modo que no permite reconstruir tu navegación de un día para otro ni entre sitios distintos.

  • Las visitas: qué páginas se ven y cuántas veces.
  • Cuatro momentos del recorrido: empezar la comprobación, terminarla, pulsar el botón de compra y descargar el primer documento.
  • Con esos cuatro momentos viaja el color del resultado de tu comprobación (verde, ámbar o rojo), el régimen que le corresponde y la etiqueta del enlace por el que llegaste. Son categorías, no datos tuyos: nada de eso dice quién eres.
  • La etiqueta del enlace se guarda mientras la pestaña siga abierta y, si compras, viaja con la compra para que sepamos qué canal trajo esa venta. No es un identificador tuyo y no se cruza con nada más.

6. Publicidad: el seguimiento de conversiones de Google Ads

Anunciamos el servicio en Google. Para saber si ese dinero se gasta bien hay que medir una cosa: cuándo alguien que llegó desde uno de nuestros anuncios completa el diagnóstico o compra el kit. Eso es el seguimiento de conversiones de Google Ads, y solo se enciende si lo aceptas.

Para medirlo, Google guarda una o varias cookies en tu navegador y las lee cuando ocurre una de esas dos cosas. En ese momento le llegan a Google datos limitados de la conversión —que ocurrió, su valor cuando lo hay, y el identificador de clic con el que Google la asocia a tu anuncio—, nunca tu nombre, tu correo ni ningún dato de tus documentos. Antes de enviar la dirección de la página, le quitamos la llave que abre tu kit.

Quien trata estos datos es Google Ireland Limited, y en su caso Google LLC en los Estados Unidos, lo que supone una transferencia internacional; sus garantías y su marco de privacidad los publica Google en policies.google.com/privacy. A diferencia de la medición de Vercel, aquí Google no actúa por encargo nuestro: usa esos datos para sus propios fines de publicidad y puede elaborar con ellos perfiles publicitarios, según su propia política.

La base para todo esto es tu consentimiento, y solo eso (art. 6.1.a del RGPD y art. 22.2 de la Ley 34/2002). Puedes retirarlo cuando quieras desde el botón de arriba o desde el enlace «Cookies» del pie: al hacerlo dejamos de cargar y de disparar el seguimiento. Las cookies que Google ya hubiera dejado puedes borrarlas desde tu navegador, y gestionar la publicidad de Google en adssettings.google.com.

7. Quién trata estos datos y adónde van

La medición la hace Vercel Inc. por encargo nuestro, como encargado del tratamiento, con la misma herramienta que aloja el sitio y desde nuestro propio dominio: desde tu navegador no sale nada hacia una dirección de terceros.

Vercel Inc. está en los Estados Unidos, así que ese tratamiento supone una transferencia internacional de datos. La garantía de esa transferencia son las cláusulas contractuales tipo que la Comisión Europea aprobó en su Decisión 2021/914, incorporadas al contrato de encargo de Vercel, que se puede consultar entero y en abierto en vercel.com/legal/dpa.

El seguimiento de conversiones de Google Ads, si lo aceptas, lo trata Google con sus propios fines, como se explica en la sección anterior; ahí están su transferencia internacional y cómo revocarlo.

El pago lo procesa Stripe Payments Europe, Ltd. en su propio dominio, y ahí manda su política de cookies, no la nuestra. Nosotros no vemos ni guardamos los datos de tu tarjeta.

Fuera de Stripe, Vercel y —solo si lo aceptas— Google, no cedemos datos a ninguna otra empresa. Nunca cedemos tu reclamación ni tus datos a una gestora de reclamaciones ni a una aerolínea, y no los vendemos a nadie. Nosotros no elaboramos perfiles ni tomamos decisiones automatizadas sobre nadie; el único que elabora perfiles es Google, con tu consentimiento y solo para su publicidad.

8. Cuánto vale tu respuesta

Tu decisión se guarda 24 meses. Es el plazo máximo que la Agencia Española de Protección de Datos considera buena práctica, y se aplica igual al sí y al no: pasado ese tiempo volvemos a preguntar una sola vez. Mientras tanto no se pregunta otra vez, ni al cambiar de página ni al volver semanas después.

Lo que se guarda es literalmente eso: la palabra «concedido» o «denegado» y la fecha. Ni un identificador, ni una marca de visitante, ni nada con lo que se te pueda reconocer.

9. Lo que se guarda aunque digas que no

Dos cosas, y las dos son tuyas. La primera, tu propia respuesta a esta pregunta: sin guardarla habría que preguntarte en cada página. La segunda, lo que escribes en los formularios —las respuestas del diagnóstico y los datos que pones para tus cartas—, que se quedan en el almacenamiento local de tu navegador para que no tengas que reescribirlos y que puedes borrar desde la propia página de entrega.

Ninguna de las dos necesita permiso: son almacenamiento estrictamente necesario para prestar el servicio que has pedido, que es la excepción del artículo 22.2 de la Ley 34/2002. Ninguna de las dos sale de tu navegador ni la ve nadie más.

10. Quién responde de todo esto

Responsable del tratamiento: Hamza El Hamdaoui Abouel Abbes, empresario individual (persona física). NIF 02293199F. Domicilio: Calle Parque de Cabañeros, 8, local — 28924 Alcorcón (Madrid), España. Correo electrónico de contacto: hola@loquetedeben.com. Puedes dirigirte a ese correo o a ese domicilio para cualquier cuestión relativa a tus datos personales.

Si algo de esta página no encaja con lo que ves en tu navegador, escríbenos a hola@loquetedeben.com y lo miramos. Y si consideras que el tratamiento no se ajusta a la normativa, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (www.aepd.es).

11. Dónde sigue esto

La política de privacidad cuenta el resto: qué datos tratamos, con qué base jurídica, cuánto los conservamos y cómo ejercer tus derechos. Está enlazada, junto con el aviso legal y las condiciones de contratación, en el pie de todas las páginas.

Si algún día cambian las finalidades o quién trata los datos, se actualiza esta página y se vuelve a preguntar: un permiso dado para una cosa no vale para otra.